Es una pequeña esfera metálica que puede llevarse colgado de una cadena o cordón al cuello. Al caminar o moverse, genera un sonido muy suave y relajante, atrayendo así la protección de los ángeles. En algunos países, las mujeres embarazadas los llevan a la altura del ombligo para proteger al bebe de cualquier negatividad externa que pudiera sufrir la madre.